Analco, un barrio con historia.

La Guadalajara de tradición familiar.

Es considerado el barrio más antiguo de Guadalajara; en las calles de Analco se respira la historia de Jalisco.

Al caminarlo podrás ver varios edificios de gran valor cultural, como el Templo de San Sebastián de Analco, considerado como una de las primeras iglesias que se construyeron en la región.

Atrio del templo de San Sebastián de Analco construido en el siglo XVII (Fernando Carranza).


Alejado del ajetreo diario, nos permite respirar un aire provinciano y en cada esquina seremos testigos de las tradiciones más arraigadas de los tapatíos.

Algo de Historia.

Analco es uno de los tres asentamientos fundacionales de GuadalajaraJalisco, tras su última fundación en el Valle de Atemajac. Es de los más tradicionales, distinguiéndose por su dinámica particular y fuerte carga histórica. Proviene del vocablo náhuatl que significa «al otro lado del río», asentado, como su toponimia lo indicaba, a un costado del entonces río San Juan de Dios -actualmente entubado y convertido en la actual avenida de la Calzada Independencia-. ya que en el otro costado se establecieron los Mexicas, traídos por los españoles para apoyar la conquista de esta zona, en el barrio llamado Mexicaltzingo. Inicia su vida como pueblo indígena y se incorpora en 1821 como un barrio más de la capital. Cuenta con uno de los monumentos históricos más importantes de la urbe que data de la época colonial: el templo de San Sebastián de Analco, el cual fue asentado por frailes franciscanos en el siglo XVI.

Fotos antiguas del barrio de analco y sus alrededores.

Fundado inmediato al cuarto y último establecimiento de Guadalajara del Reino de Nueva Galicia, aproximadamente en 1543, se edificó por varios motivos, el principal era la formación religiosa de los indígenas cocas y tecuexes, sin embargo también se creó por la necesidad de organizar la evangelización en occidente y protegerse de los pueblos no dominados.

Erigido con mano de obra indígena, empezó como una pequeña ermita que poseía una imagen de San Sebastián, de la cual pronto se le atribuyeron varios milagros; aunque la mayoría de la construcción data de la segunda mitad del siglo XVII. Su fachada revela diversos momentos de reconstrucción y está compuesta de tres cuerpos con sus puertas, el pórtico principal y su atrio.

Aunque su paisaje ha cambiado desde su creación, aún podemos apreciar su bella arquitectura, compartiendo espacio junto con El patio de los Angeles a un costado, su kiosco al centro del jardín, monumentos de bronce a Cuauhtémoc y Tenamaztli (principal personaje en la guerra del Mixton) y su más reciente adquisición el monumento a las víctimas de las explosiones de Guadalajara de 1992. Se encuentra ubicado entre la calle Cuauhtémoc y 28 de enero, Sector Reforma.

Los Vecinos y la Tradición.

Lo que hace a los lugares son las personas que los habitan. Vecinos de los más añejos de Analco comentan que siempre ha habido dos ideas del barrio que aparentemente se contraponen. Se trata de un barrio que siempre proveyó de muchos servicios a Guadalajara. Por otro lado Carlos Ramírez comenta que siempre tuvo que lidiar con el mote “de ser de la calzada pa’llá. Una especie de estigma para referirse a un área de la ciudad en el que proliferan prostíbulos, rincones propicios para actos ilícitos, además de focos de pobreza. Una situación a la que hay que agregarle el abandono que ha sufrido la zona, a raíz de que surgió una Central de Autobuses nueva en Tlaquepaque y de las explosiones del fatídico 22 de abril de 1992. ¿Qué quedó del Analco de ayer? “Los indígenas se dedicaban a la agricultura, a la ganadería, la artesanía y algunas de esas situaciones prevalecen hasta hoy.

Hay excelentes mecánicos, torneros, orfebres, algunos oficios aunque no son muy comunes los tenemos. Zapateros, carpinteros, constructores de calandrias. Prevalece un taller de labrado en fragua que tiene como unos 80 años y que dirige José Antonio Sandoval. Talleres de tornos, panaderías de gran tradición como la panadería Don Chava que en cuaresma su producción de empanadas se cuenta por miles. Menuderías como Mary y hermanos, talleres de mecánica de hasta tercera generación. Está también la paletería con más de 60 años de tradición que se llamaba Helados Guelo y ahora ha cambiado a John Rambo.

Privada Jazmín.

Privada Jazmín es un proyecto de 8 hermosas casas totalmente renovadas en sus acabados e instalaciones en la colonia Reforma sobre la calle Francisco Silva Romero #76, antes llamada calle Jazmín.

Una increíble mezcla entre lo tradicional y la modernidad, una propuesta fresca que rescata uno de nuestros mejores edificios e identidad, que genera 8 viviendas con un diseño tradicional totalmente adecuadas a altos estándares en una colonia llena de tradición.

Ven a conocer estas hermosas casas totalmente renovadas en el tradicional barrio de Analco.